Català - Castellano
¡Asóciate!
'Las sombras del escriba', de Jaume Pont: la
Noticia anterior
Noticia siguiente
'Las sombras del escriba', de Jaume Pont: la
  26/3/2026



E l poeta reúne en un libro sus textos críticos publicados entre 1980 y 2020, un paisaje imprescindible de la poesía trasgresora y contemporánea. 

Lo primero que nos conmueve de este libro es el homenaje de su autor, el poeta Jaume Pont (Lleida, 1947), a sus maestros. A ellos les debe una consigna, la "confianza ciega en la insatisfacción", que se revelará como motor de la palabra poética y también de la enseñanza. Y es que su condición de profesor resulta especialmente relevante en este volumen, Las sombras del escriba (Textos críticos 1980-2020), publicado por la Editorial Universidad de Cádiz, en el que reúne sus ensayos poéticos.

Mientras que la función del poeta consiste en velar u ocultar significados, el profesor tratará de desvelarlos. Pont sabe, además, que la palabra brota del silencio, o sea, que como dijo Octavio Paz, "está más allá del lenguaje", pero al mismo tiempo ese "más allá" solo se puede alcanzar a partir del propio lenguaje.

Por eso Pont bucea en las distintas poéticas –de las églogas de Garcilaso a los haikus de Basho, de Francisco de Aldana a Andrés Sánchez Robayna– para acercarse a la ciudad como espacio de resistencia, detenerse en el postismo, volver a la guerra civil española y cruzar el charco para descifrar las claves de Juan Carlos Onetti y Reinaldo Arenas.

En la ciudad, escenario de conflicto poético, Pont coloca a Pasolini frente a Roma, a Vázquez Montalbán frente a Barcelona y a un Federico García Lorca desconcertado en Nueva York, para dar cuenta del extrañamiento del poeta entre una multitud desquiciada. "Las calles desiertas y brumosas se han llenado hoy de anuncios luminosos; el sonido de las campanas de ruidos de motores y cláxones; el olor a humedad de los canales y del campo aún cercano se ha impregnado de olor a gasolina", leemos.

En España, pocos años después, Antonio Machado se comprometía con las juventudes de nuestra República. Pont ahonda en la temática de la juventud en los textos de guerra del autor de Campos de Castilla, que confiaba en "el reencuentro con la dignidad del hombre, principio ético indisoluble de la defensa de las clases trabajadoras", según apunta.

La figura de Carlos Edmundo de Ory resulta crucial en esta recopilación de textos que celebran la poesía trasgresora. Aquí se emparenta al poeta gaditano con Eduardo Chicharro para analizar las luces y las sombras de su amistad. La mirada de Pont rescata la irreverencia y la soledad de Ory, conectándola con una tradición de ruptura que se remonta a la poética de lo grotesco en autores del siglo XIX como Antonio Ros de Olano.

Por aquí se escruta, además, el postismo, que, además de Ory y Chicharro, tuvo a Ángel Crespo como uno de sus estandartes. Se trata del "primer movimiento experimental español de posguerra que apostó decididamente por una vocación interartística (literatura, música, pintura...) y programática: manifiestos, revistas, grupo más o menos articulado y credo propio", explica Pont.

Una corriente que nace, además, cuando habían llegado a su fin las vanguardias, algunas de ellas analizadas en este libro, que reivindica a autores marginales o "raros" como Gabino-Alejandro Carriedo y Antonio Beneyto.

La obra también destaca por su apertura hacia "la otra orilla". Partiendo de Onetti, que aborda "el proceso de degradación individual en el medio urbano", y Reinaldo Arenas, que "afirma su libertad ensimismada en ese acto pasional y único que es la rebeldía ante la página en blanco", Pont explora cómo el espacio urbano y el desfile de las sombras humanas configuran una metafísica de la ausencia y el deseo.

Esta sensibilidad se extiende a la lírica catalana contemporánea, con textos críticos sobre Antònia Vicens y Meritxell Cucurella-Jorba, cuyas voces son analizadas desde la materialidad del cuerpo, el frío y el silencio que habita entre las palabras.

El acercamiento a figuras como Juan Eduardo Cirlot o José Ángel Valente acentúa la dimensión mística y el "fulgor" de una poesía que busca el lugar sagrado de los orígenes. Y es que la gran literatura nos devuelve al silencio –otra vez el silencio– del que una vez brotó. Las sombras del escriba celebra la palabra como un "tatuaje de la infancia" y un "parpadeo de Dios", reafirmando el compromiso ético y estético de su autor.

Jaime Cedillo-elcultural




Artículos relacionados :

    No hay artículos relacionados
Noticia anterior
Noticia siguiente


Carrer de Canuda, 6. 5ª Planta
08002 Barcelona
Telf: 93 318 87 48 | Email info@acec.cat